Un calambre muscular puede aparecer de repente: al dormir, al hacer ejercicio o incluso estando en reposo.

1. Falta de hidratación
El músculo necesita agua para contraerse y relajarse correctamente.

2. Deficiencia de sales minerales
Los minerales permiten que los impulsos nerviosos lleguen correctamente al músculo.

3. Magnesio
Participa directamente en la relajación muscular. Su deficiencia suele provocar calambres nocturnos, tensión muscular o sensación de rigidez constante.
4. Potasio

5. Calcio
Interviene tanto en la contracción como en la relajación muscular. Su desequilibrio afecta el control del movimiento.
6. Estirar ayuda, pero no siempre es suficiente.

Si presentas calambres frecuentes, puedes contactar al equipo de Fisioterapia de Optimum Medical Center por WhatsApp para recibir orientación profesional.
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